Tuesday, August 30, 2005

Dios no esta en la tele: parte 2

Segundas partes, no siempre peores...
El problema ya no es técnico ni práctico, sino filosófico y, tal vez, ontológico.
¿Hasta qué punto el medio modifica al contenido de lo retratado?
Hagamos un experimento empírico. Elijamos un objeto del mundo real, inanimando e invariable, preferentemente inalterado por el paso del tiempo. Retratemos a ese objeto una vez por década, puntualmente y sin pasar por alta ninguna de las décadas. Es un trabajo puntual y duradero, pero acarrea frutos válidos. Basta buscar un poco en nuestro iamginario para descrubrir que retenemos en nuestros recuerdos una configuraciín a la que llamados “imagen de los años sesenta”, “imagen de los años setenta”, etc. Sin lugar a dudas que cada década trae aparejada innovaciones y descubrimiento de nuevas técnicas (los sesenta traen los formatos panorámicos y el uso intenso del color, los setentas juegan con la cámara en mano y la imagen “sucia”), pero se da a su vez una fenómeno menos metodológico y más ontológico, vinculado no a lo retratado sino a la sensación que esa imagen transmite.
Mi hipótesis, si bien incomprobable, sería la siguiente: aún fotografiando el mismo objeto invariable, desde una misma ubicación, bajo los mismos parámetros estéicos y fotográficos, bajo las mismas condiciones meteorológicas y sin la influencia de marcadores temporales (objetos externos que remiten a la época en la que está tomada la fotografía), cualquier espectador con un mínimo de años vividos podría reconocer a qué época pertenece cada foto. ¿Por qué? Por el tipo de emulsión usada y su resistencia al paso del tiempo, por la coloración, por el papel o incluso por la forma en que este papel está dispuesto. ¿Sólo por esto? No, hay un elemento extra, el elemento místico, al que llamaré “setentosidad” o “ochentosidad”, una cualidad versátil y fluida que inmediatamente nos remite a la época de procesado, un aire reconocible y al mismo tiempo indescriptible que nos lleva a reconocer sin ambigüedades la década en cuestión.

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