Sunday, October 01, 2006

Buscando a alguien que me cuide el dia que toque fondo

Al principio me hacía falta y no lo podía evitar. Después, con el paso de los días, decidí dejar de escribir del tema, temeroso de que más de uno decidiera dejar de entrar al blog, harto de leer siempre sobre lo mismo.
Dolor. Dolor. Dolor.
Nadie quiere leer todos los días sobre las angustias ajenas, por más atractivamente narradas que estén.
Y volví a mis temas pintorescos de siempre, a las anécdotas jugosas, a las reflexiones disparatadas, a los recuerdos entrañables.
Pero no se fue. Sigue acá, todos los días y se renueva cada día bajo formas diferentes. A veces tiene forma de resignación, otras de esperanza, otras de malestar llano y convencional. Pero no pasa ni un sólo día en el que no me pese la ausencia, la falta, el espacio vacío. No hay día en el que no me levante desganado, con los músculos rígidos, con las pupilas pesadas.
Me duele. Me duele. Me duele. Me duele. Me duele.
Tengo el cuerpo cubierto de cicatrices que ya no duelen, el dolor pasó a otro estado material. Ayer me corté la mano derecha con un alambre oxidado, hoy me la quemé con una sartén. Pero no duele, o no importa. Porque tengo otro dolor, mucho más profundo, mucho menos curable y mucho, pero mucho más intenso.
Son varias ya las veces en mi vida en que atravesé la sensación de cansancio, la sensación de final, de que las cosas no daban para más. Me pesó siempre tener que decir esas palabras, tener que poner la cara ante las lágrimas, estar un día sentado solo y reconocer que algo que antes estaba allí ya no está. Pero sabía cómo recuperarme, porque cuando las cosas terminan no hay otro camino posible. Se hace el duelo y se continúa, poco a poco, con paciencia.
Pero cuando las cosas no terminan, sino que las circunstancias las detienen, no hay consuelo. No hay. Las distancias son infranqueables y esas cosas que uno decía a la cara se siguen diciendo, pero a través de un teléfono, o de un mail. Y suenan bien pero tienen sabor amargo, amarguísimo. Este duelo es diferente a todos los duelos que me tocó conocer antes. Y duele.
Y me siento solo, imposiblemente solo, y genero situaciones con chicas que jamás voy a concretar. Porque no me apetecen en lo más mínimo y porque no van a saciar mi angustia, ni siquiera un poco. Me paso días enteros ocupando la mente con lo que sea, tardes de fin de semana metido en casa, pensando, fantaseando, entre las tinieblas de mi habitación.
No hay solución. No hay consuelo. No hay mañana. No hay nada.
Hoy Chiara me compró un par de zapatos. Y eso me hizo sonreir como no sonreía hace mucho tiempo, pero también me hizo ver que todo llegó a un punto de extrañeza tal que ya no sé como seguir pensando que ésta es mi vida cotidiana y no una ficción. Porque todo, todo es tan de mentira en este mes y medio que llevo desde mi vuelta, que tal vez lo más fácil sea abandonar esta tragicomedia y cerrar el libro.

8 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Te compró unas boots of spanish leather...

7:21 PM  
Blogger rainbow brite said...

Todo tiene q ver con todo...no?
ha de ser difícil.. las distancias.
no sé q se puede decir al respecto sin que suene estúpido..
estoy un poco acostumbrada a las distancias..eso es malo.

8:22 PM  
Anonymous Anonymous said...

ay, y a mi me pasa que te encuentro por los pasillos de la facultad, y no estás.ayer benet maría y yo te recordamos paseando por el raval. han llegado dos argentinos de la FUC, de la chica no sé nada, pero el tío tiene pinta de pelotudo, y yo quiero que él seas tú, girar la cara y que sea Guido Segal, que ha llegado de nuevo a Barcelona.
Un abrazo hondo y de verdad. Fuerza.
Yoli

9:42 AM  
Blogger Cadmo von Marble said...

Ay, Yola. Decíme quienes son los argentinos nuevos y te diré si valen la pena. con gusto me haría una escapada a conocer tu casa nueva del Raval... Antes de fin de año, si tengo suerte. Besote.

10:43 AM  
Anonymous Anonymous said...

el tiempo es el mejor bálsamo.
a mi me gusta leer de maldeamor.

3:18 PM  
Anonymous Anonymous said...

Tu "Bailando en la sociedad rural" llega a una fiesta en una casa hungaro-tanzana de la calle kiskisankatu. A nadie paració desentonarle. También les deleité con Django Reinhardt y Rita Pavone: música tipica de la juventud española, habrán pensado. Tus grabaciones mp3 dan para mucho.Un abrazo

8:12 PM  
Anonymous Anonymous said...

guido!!!
q alegría leer tu comentario, la verdad q me sorprendió gratamente!viva!!! : D nosotras ya estamos d nuevo por barcelona. NY genial y Sebi se portó genial con nosotras : )
cuando no tenga tanto sueño leeré tus artículos (creo aun tengo jet lag...)
cuídate, y un abrazo grande!!
rosita

8:22 PM  
Anonymous Anonymous said...

Esos amores,que pudieron haber sido
y no fueron del todo.
Esos que nos dejan huella por
acabar antes de tiempo.
Esos tambien nos han dolido.
Y han dejado paso a otros...

3:07 PM  

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